Malí. Un país muy interesante, totalmente diferente a Mauritania y Marruecos. Hemos abandonado definitivamente la arena, ya era hora. He quedado bien artito! Por cierto, ayer nos tenían preparadas unas duchas de diseño. Sí, sí, como lo oís! En el suelo un palé, las paredes hechas de cañas. El agua caía de un cubo y para enjuagarnos ... un cubo de los que los niños utilizan para hacer castillos de arena en la playa. Bonito, no?
La caida del otro día me obligó en salir ayer mucho retrasado y tenía que adelantar muchas motos y quads, lo que siempre es difícil. Pero aún me quedan dos etapas para poder subir un poco más en la clasificación. Hoy entraremos en Senegal. Habrá que ir en cuidado con los baobabs, la navegación y la velocidad.
Lo tengo que confesar, ahora ya estoy haciendo la cuenta atrás. Sólo tengo que conservar la mecánica de la moto y el domingo podré llegar tranquilamente al Lago Rosa. Tranquilamente? Bien, tal vez tendría que explicar que he estado un poco nervioso estos últimos días. La moto ha funcionado bien hasta ahora pero en algunas etapas ha perdido aceite y eso me ha hecho sufrir demasiado (pese a que no lo hubiese dicho antes). Pero ya está, ya está! Ya lo veo. Lo tengo delante mío! Y no lo puedo dejar perder.