Sí amigos, ayer fue el peor día del rally. En el km 30 caí debido al polvo que levantó un piloto de delante. La moto quedó bastante afectada (el grifo del depósito de gasolina de delante se rompió, me quedé sin el mando del road book y sin el freno de delante) y yo muy maxacado. Nada grave pero durante toda la especial, literalmente, me arrastré. Fue duro, muy duro. Era el último día en Mauritania. Había mucha arena y dunas. Físicamente, es un terreno que obliga a realizar un esfuerzo importante y yo, evidentemente, no estaba en las mejores condiciones.
Ya en Nema, una buena siesta me dejó como nuevo. Durmiendo me pasan todos los males. Ja, ja, ja. Y después a cenar! Mientras, mi mecánico me volvió a dejar la moto como nueva. Todo tiene solución!
Nada para preocuparse. Esto es el Dakar. Ahora llega la parte final. Querría decir que todo está ya hecho pero tenemos que ser realistas y en la última etapa siempre hay algún piloto que ha tenido problemas con su moto. Por lo tanto, ahora me toca gozar del África negra y llegar al Lago Rosa domingo. Hoy, una etapa de transición. Mañana vuelve la competición.