Esto ya no tiene marcha atrás. Hoy, a las seis y media de la mañana ha salido la primera moto desde el podium situado delante del Monasterio de los Jerónimos, en Lisboa. A las 7:14 h me ha tocado a mí subir. Quanta gente había! Pero pese a todo, aún he podido despedirme de la familia y unos amigos que estos días han estado conmigo en Lisboa, haciéndome compañía en los días más duros... Si, si! Ya lo habéis oído bien. Prefiero estar quince días subido a la moto, sin dormir, con poca comida, sufriendo el calor y el frío del desierto ... pero evitarme pasar las verificaciones administrativas y técnicas. Que rollo! ¿Sabéis que es lo primero que hace la organización? Pues, fulminarte la Visa. Durante la carrera no te hace falta nada pero chicos, cuando llegas a casa, te encuentras un buen agujero en la tarjeta. Qué le vamos a hacer! Son las reglas del juego.
El enlace de esta mañana ha sido duro. En la carretera había mucha niebla pero por suerte, a l llegar a la especial, lucía el sol. Queréis que os explique la primera anécdota de la carrera? Pues he llegado 10 minutos tarde pero es que a mi amigo Ramos y a mí, tanta niebla nos ha hecho abrir el apetito y nos hemos parado para tomar un buen desayuno. No pasa nada. No os preocupéis. El tiempo no es tan importante en esta carrera.
A la especial he llegado en la posición n. 72 (muy bien a pesar de palmar 10 minutos...). Ha estado bien pese a que nos hemos encontrado con más de 100 Km. de arena dentro de Europa. Alucinante! La organización nos ha preparado la primera sorpresa sólo empezar el rally. Esto promete! Pero algunos compañeros han sufrido más de la cuenta hoy y eso puede pasarles factura. De hecho, dos ya han abandonado la carrera.
Durante el enlace ha llegado la segunda anécdota del día. Para la carrera he preparado dos chaquetas. Una para las etapas de Europa y más cortas y la otra, mayor, para los días de África, cuando necesitamos llevar un camel back (mochila con agua) y más alimentos. Pues bien, esta mañana, antes de salir, me he preparado el dinero de la gasolina pero me he equivocado de chaqueta. Qué ràbia cuando he llegado a la gasolinera, a repostar, y he visto que no tenía dinero! Pero por allí pasaba Víctor Rivera que me ha dado lo suficiente para reportar. Ésta es una de las cosas bonitas que tiene esta carrera, el buen rollo que hay entre los pilotos, sea la posición que ocupe cada uno.